RESPUESTA
Retira el accesorio y observa cómo te sientes. Si es un producto que se ajusta al cuerpo, revisa presión, calor, roce e irritación. No sumes más piezas para intentar acelerar un supuesto proceso de adaptación.
Busca orientación profesional si el malestar persiste, empeora o te preocupa. Dolor de pecho, dificultad para respirar, desmayo, síntomas neurológicos o una reacción alérgica importante requieren atención inmediata. Cuidar a la persona siempre va primero.
