RESPUESTA
Algunas personas utilizan esa expresión para describir sensaciones que notan al empezar a usar un accesorio. Preferimos hablar con claridad: dolor de cabeza, mareo, irritación o cambios en el sueño pueden tener muchas causas y no son una prueba de que el producto esté «haciendo efecto».
Escuchar el cuerpo forma parte de una buena experiencia de uso. Una molestia no debe presentarse como eliminación de toxinas ni como señal segura de recuperación; si aparece, revisa el ajuste y atiéndela según su intensidad.
